
Córdoba. La Universidad Nacional y la educación pública, por encima de cualquier provocación presidencial.
Por Gustavo Chavarini. La masiva y heterogénea marcha en defensa de la Universidad Nacional de Córdoba y la educación pública ante el drástico recorte presupuestario aplicado por el gobierno nacional
La masiva y heterogénea marcha en defensa de la Universidad Nacional de Córdoba y la educación pública ante el drástico recorte presupuestario aplicado por el gobierno nacional estuvieron por encima de cualquier provocación del presidente Milei.
La necesidad de auditar, controlar y llevar adelante una gestión estatal eficiente no equivale al derecho a mutilar presupuestos, ni atribuye facultades para vaciar las casas de altos estudios, que representan una las banderas educativas y culturales que el país exhibió históricamente.
Silvia Barei, ex rectora de la Universidad Nacional de Córdoba y vecina de Agua de Oro, relató a la FM Sierras Chicas que “siempre se tironea por los recursos, esa es la verdad, pero en este momento son claramente insuficientes, y las universidades son muy complejas”.
Doctora en Letras, Barei sostiene que una universidad como la de Córdoba no solamente tiene los estudiantes de grado y posgrado, también está el Hospital de Clínicas, los dos Observatorios, los dos Colegios Pre Universitarios (Manuel Belgrano y Monserrat), los Servicios de Radio y Televisión, los Centros de Investigación, El Comedor Universitario, Centros Deportivos, tiene museos, bibliotecas, sedes en el interior de Córdoba, entre otras cosas.
Entonces, “esa idea de que el presupuesto es para pagarles a los profesores y que los estudiantes vayan gratis a estudiar es errónea. La universidad prácticamente funciona como una ciudad grande, como la de Córdoba. Es muy difícil sostener todo eso con un recorte de fondo, como el que se está dando”.
En relación a los controles en el funcionamiento, Barei recordó que las universidades son autónomas y autárticas; lo primero quiere decir que se pueden dar sus propias leyes y diseñar sus carreras; autárticas significa que pueden administrar sus recursos económicos, que provienen del estado nacional, y que deben ser auditados y rendidos.”Eso de que las universidades hacen lo que quieren y gastan el dinero como quieren es un error. Están controladas por la Auditoría General de la Nación” afirmó la ex rectora.
Actualmente funcionan con el presupuesto de 2023, que fue aprobado en 2022. Ese presupuesto sufrió una inflación del 270%. Sólo en las paritarias se otorgó a los docentes un 28% de aumento, con lo que hay una pérdida del 35% en relación a la inflación. Sin embargo, la protesta es para defender todo el presupuesto universitario.
En respuesta a la acusación sobre “adoctrinamiento” que Milei refirió a las universidades públicas Barei señaló que es un prejuicio y un desconocimiento a lo que se instauró desde la Reforma Universitaria desde hace más de un siglo, en relación a la enseñanza libre, laica y democrática. “Cuando un profesor se para frente a sus alumnos y se plantea enseñar lo que sea, está asumiendo una posición, no política sino ideológica, en el sentido de que se están impartiendo valores, que siempre tienen que ver con el lugar que uno ocupa en su tierra”.
Finalmente Barei hizo referencia a una carta de 68 premios Nobel del mundo en defensa de la universidad pública y el sistema científico y tecnológico de la Argentina. A través de la misiva, piden al gobierno nacional que no se congelen los presupuestos. “Son investigadores de todo el mundo, extranjeros, no son argentinos, en defensa de la universidad pública y sus sistemas de investigación. Los científicos defienden la posibilidad de poder elegir una carrera y una profesión, con una inserción directa en el campo social o en la investigación. De modo que lo que se está defendiendo en las calles no es sólo un presupuesto para pagar sueldos sino un proyecto de país, libre y soberano”.
Foto: La Voz del Interior.
Audio: Dra. Silvia Barei - Ex Rectora UNC