
Mendiolaza: la joven ciudad al borde del colapso. Por Paco Robles.
La Municipalidad de Mendiolaza tiene grandes dificultades para prestar los servicios básicos y los vecinos se ven obligados a contratar maquinarias para reparar las calles.
Es la ciudad más joven del Dpto. Colón (el Municipio se creó en 1987). Las improvisadas gestiones de los intendentes Oscar Cruzado (UCR: 1987 -1999) y Daniel Salibi (UCR: 1999 – 2023) llevaron a la ocupación casi plena de su territorio sin planificar el crecimiento urbano.
Mendiolaza pasó de 4.000 habitantes (Censo 2001) a 14.688 (Censo 2022) aunque se estima en más de 20.000 personas su población actual.
Ya casi no quedan espacios verdes, se ha loteado la mayor parte, sin estudios de escorrentías. Vecinos denuncian que los barrios cerrados desagotan sobre las calles de la ciudad provocando inundaciones en diferentes barrios abiertos. Hay calles totalmente intransitables, no pueden pasar los bomberos, las ambulancias, el transporte escolar, ni acceder los vecinos para llegar en auto a sus casas.
La Intendenta Adela Arning (PRO), quien ganó las últimas elecciones por una escasa diferencia de 28 votos, intenta introducir un cambio de rumbo, pero con muchas dificultades. Recibió el municipio con una grave crisis financiera, deudas sin respaldo documental, vehículos sin funcionar y deficiente prestación de servicios. En su primer año de gobierno declaró la emergencia económica, impulsa un Plan de Ordenamiento Territorial y sancionó una ordenanza para regular la transición del gobierno, impidiendo a los intendentes designar personal y tomar créditos en el último tramo de su gestión. También denunció penalmente al ex intendente Salibi por defraudación al fisco municipal.
Pero las medidas parecen no haber alcanzado para reencauzar un municipio que se consume casi el 97 % de sus ingresos en gastos de funcionamiento y a pesar de los aportes que realiza el Ente Metropolitano de Córdoba para la compra de un camión, luces led y reparación de las calles.
En diciembre pasado Arning no pudo lograr que le aprobaran el Presupuesto y Tarifaria 2025 (recién se aprobó el pasado 13/02) y la crisis desencadenó las renuncias de sus más estrechos colaboradores: la Presidenta del HCD, una concejal oficialista y 10 funcionarios de su gabinete, entre Secretarios y Directores.
Mendiolaza es el fiel reflejo de la improvisación y de la política primitiva que implementan intendentes que no rinden cuentas y se apropian de lo público. Esta práctica no es una excepción en la región de Sierras Chicas. En La Calera, Rambaldi denunció a Rufeil. En Saldán se investiga la “suerte” del ex intendente Cayetano Canto quien dice haber ganado la lotería y la quiniela en 260 oportunidades. En Unquillo, por las denuncias del Fabrissin condenaron penalmente al ex Intendente Jalil y su Secretaria de Economía. En Río Ceballos los cambios no llegan porque los intendentes que se suceden terminan acordando políticas para evitar los tribunales penales. Para ejemplo, solo basta un botón: el intendente Lemos informó que “los muchachos de Baldassi se robaron 80 millones de los intereses de un plazo fijo” pero no presentó la denuncia penal, ni Baldassi negó los hechos.